La periodoncia estudia la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades que afectan los tejidos que soportan a los dientes (las encías) y el mantenimiento de la salud, función y estética de las mismas.
Las enfermedades más frequentes de las encías son la gingivitis y la periodontitis, ésta última concida popularmente como piorrea y que, de no ser tratada adecuadamente, puede comportar la pérdida progresiva de los dientes.
Muchas personas no se dan cuenta que las enfermedades periodontales son muy comunes y empiezan lesionando las encías. Tres de cada cuatro adultos sufren alguna variedad de esta enfermedad. En la mayoría de los casos no produce dolor y, por lo tanto, el problema pasa desapercibido. Sin embargo, la detección temprana y el posterior tratamiento son extremadamente importantes, puesto que la enfermedad periodontal puede acabar con la vida del diente.
Se trata de una enfermedad crónica que el profesional tendrá que tratar para frenar su evolución y salvar las piezas dentales y que estas permanezcan el mayor tiempo posible en la boca. Tenemos que tener en cuenta que los dientes originales son más valiosas que cualquier material de reemplazo que la odontología pueda ofrecerte.
La enfermedad periodontal es una infección bacteriana de las encías que destruye las fibras de inserción de la placa dental y el hueso de apoyo que mantiene los dientes a la boca. La principal causa de esta enfermedad es la placa bacteriana. El estado menos severo se conoce como gingivitis y a medida que la enfermedad avanza se forman bolsas que se llenan de infección y se destruye más tejido, hueso y los dientes eventualmente se aflojan, mueven y se pierden.

¿Cómo sé si yo padezco enfermedad periodontal?

Los principales síntomas de la enfermedad periodontal son:
• Sangrado al cepillarse o al usar el hilo dental.
• Encías que dejan a cuerpo descubierto las raíces de los dientes.
• Encías enrojecidas, agrandadas y fácilmente móviles.
• Dientes móviles y que se empiezan a separar.
• Pus entre la encía y el diente.
• Mal aliento persistente.
• Cambios en la posición del mordisco de los dientes.
• Cambios en los ajustamientos de las prótesis removibles.
• Incremento de espacio entre los dientes.
• Aumento de sensibilidad al frío.
Estos síntomas NO DEBEN SER IGNORADOS por ser indicadores claros de enfermedad periodontal, y requieren atención inmediata por parte del especialista. El no tratarlos agrava, complica y permite que la enfermedad avance.

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